EXTENSIÓN

Educación y Participación Comunitaria: Una Alianza Estratégica contra el Dengue en Aguilares

Dengue


Bajo el título "Educación en comportamiento social como herramienta para controlar vectores en la provincia de Tucumán", se llevó a cabo un proyecto integral en el municipio de Aguilares destinado a fortalecer la prevención de enfermedades como el dengue, zika y chikungunya. Esta iniciativa fue liderada por investigadores y becarios de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia (FBQF) y del INBIOFAL, en una estrecha colaboración con autoridades municipales, agentes sanitarios y la comunidad educativa.

Un efecto multiplicador en la comunidad El proyecto se estructuró en etapas clave para garantizar un alcance masivo y sostenible. En una primera instancia, se capacitó a más de 300 docentes de todos los niveles educativos y a personal municipal, brindándoles herramientas pedagógicas y conocimientos técnicos sobre el ciclo de vida del mosquito Aedes aegypti. Posteriormente, la acción se trasladó a las aulas, donde casi 5000 estudiantes participaron en talleres, ferias de ciencias y proyectos interdisciplinarios que integraron áreas como el arte, las ciencias naturales y sociales.

Compromiso social e intervención territorial La vinculación social trascendió el ámbito escolar, involucrando a las familias mediante campañas en medios radiales, dramatizaciones y actividades culturales en espacios públicos. De manera complementaria, el equipo trabajó junto a la Municipalidad de Aguilares en intervenciones ambientales directas, tales como:

  • Fumigación y desmalezado.
  • Eliminación de criaderos, incluyendo la recolección de neumáticos en desuso.
  • Colocación de telas mosquiteras y plantas repelentes en escuelas y espacios comunes.

Resultados que transforman la salud pública El impacto de esta estrategia fue contundente. La intervención realizada durante casi dos años en la ciudad de Aguilares y sus alrededores coincidió con una disminución significativa de los casos, observada tanto durante como después del período de implementación.

Esta experiencia demuestra que la educación sanitaria y la participación comunitaria son herramientas fundamentales para generar cambios de conducta sostenibles y reafirma el compromiso de la universidad de volcar su conocimiento en beneficio de la sociedad